¿Cuándo Usar Encuestas vs. Entrevistas?
La pregunta del millón
Tanto las encuestas como las entrevistas son herramientas de investigación válidas. La clave no es cuál es “mejor”, sino cuál es más adecuada para lo que necesitas descubrir en cada momento de tu validación.
Encuestas: Amplitud y datos
Las encuestas son ideales cuando necesitas datos cuantitativos de muchas personas. Te ayudan a responder preguntas como “¿cuántos?”, “¿qué porcentaje?” o “¿con qué frecuencia?”.
Usa encuestas cuando:
- Ya tienes hipótesis claras que quieres validar numéricamente
- Necesitas datos de un grupo grande (+50 personas)
- Quieres medir la frecuencia o intensidad de un problema
- Buscas segmentar a tu audiencia por características
- Tienes poco tiempo o presupuesto para investigación
- Necesitas priorizar características o funcionalidades
Entrevistas: Profundidad y contexto
Las entrevistas brillan cuando necesitas entender el porqué detrás de los comportamientos. Te permiten explorar emociones, motivaciones y descubrir cosas que no sabías que debías preguntar.
Usa entrevistas cuando:
- Estás explorando un problema y no sabes qué preguntar aún
- Necesitas entender motivaciones profundas y emociones
- Quieres descubrir insights que no anticipabas
- El tema es complejo o sensible
- Quieres observar lenguaje corporal y reacciones
- Tienes acceso a pocas personas pero muy relevantes
Comparación lado a lado
| Aspecto | Encuestas | Entrevistas |
|---|---|---|
| Tipo de datos | Cuantitativos (números) | Cualitativos (historias) |
| Alcance | Amplio (muchas personas) | Profundo (pocas personas) |
| Tiempo por persona | 2-10 minutos | 30-60 minutos |
| Costo | Bajo | Alto (tiempo) |
| Flexibilidad | Baja (preguntas fijas) | Alta (puedes improvisar) |
| Descubrimiento | Limitado | Alto (sorpresas) |
| Análisis | Más fácil (estadísticas) | Más complejo (patrones) |
El enfoque combinado (recomendado)
Los mejores resultados vienen de combinar ambos métodos. No son excluyentes, son complementarios. Un enfoque típico sería:
Entrevistas exploratorias
Empieza con 5-10 entrevistas para entender el problema y descubrir qué preguntas hacer. Esto te dará hipótesis a validar.
Encuesta de validación
Usa lo aprendido en entrevistas para crear una encuesta que valide tus hipótesis con un grupo más grande (50-200 personas).
Entrevistas de profundización
Cuando la encuesta revele algo interesante, haz entrevistas adicionales para entender el “por qué” detrás de los números.
💡 Consejo práctico
Si tienes poco tiempo, elige el método que mejor responda a tu pregunta más urgente. “¿El problema existe?” → Entrevistas. “¿Cuántas personas lo tienen?” → Encuestas.
Errores comunes a evitar
- Usar solo encuestas desde el inicio: Si no entiendes el problema profundamente, harás preguntas equivocadas.
- Entrevistar a demasiadas personas: Después de 10-15 entrevistas, los insights empiezan a repetirse. Es momento de cuantificar.
- No iterar: Una encuesta no es suficiente. Los datos te llevarán a nuevas preguntas que requieren más investigación.
- Olvidar el contexto: Los números sin contexto son peligrosos. Un 70% puede ser excelente o terrible según el contexto.
🎯 En resumen
Entrevistas primero para explorar y descubrir. Encuestas después para validar y cuantificar. Y no tengas miedo de volver a las entrevistas cuando los números te sorprendan.
¿Listo para continuar?
Ahora que sabes cuándo usar cada herramienta, en la siguiente lección exploraremos los 3 tipos de encuestas de validación que necesitas conocer. Cada tipo tiene un propósito específico y te ayudará en diferentes etapas de tu proceso de validación.